Cómo mejorar la gestión de Stocks en una empresa

Gestión de stocks

En cualquier empresa que venda productos materiales, la gestión de stocks es una de las tareas más importantes. El objetivo final es garantizar que cuando un usuario solicite un producto, ya sea en una tienda física u online, podamos proporcionárselo en el tiempo óptimo y de manera adecuada.

Gestionar el stock consiste en tener un control del almacén. Las mercancías deben estar correctamente organizadas y con listados de inventario actualizados para saber cuándo es momento de reponer cada producto. Sin una gestión efectiva la empresa perderá dinero y, además, fidelización con sus clientes. Si te interesa aprender a hacerlo te recomendamos nuestro curso online gratuito Mejora y Gestión de Stocks.

Recomendaciones para la gestión de stocks

Lo ideal es que la gestión de stocks requiera el mínimo coste posible, para ello, algunas de las recomendaciones son:

  • Crear procesos para la gestión de inventarios: Se trata de establecer los protocolos necesarios que nos ayuden a gestionar el almacenamiento y la distribución de los productos. Para ello puedes utilizar sistemas de codificación y sistemas de clasificación con los que identificar cada producto.
  • Mejorar el funcionamiento del almacén: El espacio del almacén es limitado y saber gestionarlo de la forma más óptima puede suponer un gran ahorro. Para conseguirlo lo primero que debes hacer es analizar las características del espacio para establecer dónde guardar cada cosa. Además, puedes utilizar sistemas de recolección automática y, si tu empresa es pequeña, recurrir a almacenes compartidos.
  • Establecer los sistemas de transporte: Si el transporte de tus productos depende de empresas externas debes asegurarte de que se cumplen los tiempos de entrega.
  • Medir siempre los resultados: Esto es necesario en cualquier tipo de negocio. En este caso, debes tener algún programa de medición con el que saber si la gestión está siendo eficiente. También es aconsejable pedir a los clientes un reporte sobre su satisfacción en relación a la entrega del producto.

Conceptos básicos

Además de estos consejos, existen 3 conceptos que tienes que tener siempre presentes a la hora de mejorar tu gestión de stocks: 

  1. Lote Óptimo: Es el número de productos óptimo que se deben pedir en cada remesa. Se calcula mediante una fórmula matemática. Los datos necesarios para calcularlo son: el coste de emisión de cada pedido, la demanda anual del producto, el coste de almacén, el precio de cada producto, la tasa de interés y el coste de oportunidad.
  2. Stock de Seguridad: Consiste en tener algunos productos adicionales para garantizar que no se acaben cuando se de un aumento puntual de la demanda. También existe una fórmula ara cuántos productos que debemos tener en reserva.
  3. Punto de Pedido: Es el momento concreto en el que se debe pedir una nueva remesa de productos. Esto se sabe a partir del número de existencias que haya en el almacén, por eso es muy importante tener el inventario actualizado.