Técnicas de estudio: aprovecha al máximo la formación

Técnicas de estudio

Las técnicas de estudio son los diferentes métodos con los que adquirimos los conocimientos de una determinada acción formativa. Es decir, gracias a ellas consigues aprender de verdad los contenidos de tu formación, ya sea un curso o una carrera universitaria. Además de la clásica fórmula de estudiar simplemente leyendo y memorizando, existen muchas otras técnicas más divertidas y efectivas.

Aunque normalmente estas técnicas se asocian a la formación presencial, también son perfectamente aplicables a la formación online. En SANROMAN tenemos una amplia oferta formativa de cursos gratuitos en ambas modalidades. Por ello, a continuación os contamos cuáles son las mejores técnicas de estudio para que los alumnos aprovechen nuestros cursos al 100% y les sean realmente útiles.

5 técnicas para estudiar mejor

1. Realizar tus propios apuntes:

Se trata de extraer la información más interesante y redactarla con tus propias palabras. Es un buen ejercicio porque el hecho de hacer un esfuerzo por resumir y plasmar las ideas por escrito hace que lo retengamos más fácilmente. Lo más importante para realizar bien la técnica es saber seleccionar bien los elementos clave del temario. No importa si prefieres hacerlo escribiendo a mano o por ordenador, ambas fórmulas son igual de válidas.

2. Complementar la información:

Aunque los temarios estén muy completos, siempre se puede profundizar más. Con Internet esto es muy fácil: puedes buscar artículos relacionados, vídeos, tutoriales, webinars… De esta forma aprenderás más cosas útiles relacionadas con los contenidos del temario. Además, como probablemente encuentres algunos elementos repetidos, facilitará que los recuerdes.

3. Crear esquemas:

Es una de las técnicas más tradicionales. De hecho, algunos profesores de primaria y secundaria enseñan a los niños a estudiar mediante esquemas. La técnica es similar a la de realizar tus propios apuntes en cuanto a que se trata de resumir. Sin embargo, en este caso hay que plasmar las palabras clave en forma de esquema o mapa mental. Es muy útil sobre todo para repasar y consolidar los conocimientos de cara a un examen.

4. Hacer ejercicios o casos prácticos:

Dependiendo de la materia que estés estudiando puede ser conveniente que realices algún ejercicio práctico para asentar los conocimientos que estás aprendiendo.  Esta técnica es aplicable en casi todo, ya que aunque la temática sea más bien teórica, siempre puedes encontrar algún caso práctico en el que tengas que aplicar los conocimientos. Por ejemplo, si estás estudiando derecho, puedes hacer un caso práctico en el que tengas que resolver un caso aplicando las leyes que has aprendido.

5. Organizar el estudio:

Parece una técnica muy obvia, pero la incluimos en la lista porque es fundamental y no todo el mundo la sigue. Simplemente se trata de crear un calendario de estudio, a ser posible por escrito, en el que establezcas cómo vas a gestionar tu tiempo de estudio. Debes ser lo más realista posible, ya que el objetivo es cumplirlo.

 

Estas son solo algunas de las técnicas generales que puedes utilizar mientras estudies, pero existen muchas más. En cada persona funcionan mejor unas técnicas que otras, por lo que te recomendamos que pruebes hasta que encuentres la que mejor se adapte a ti.