Cómo establecer la Cultura Organizativa de tu empresa

Cultura organizativa

La cultura organizativa u organizacional de una empresa es el conjunto de normas, valores, creencias y hábitos que caracterizan a esa organización. Se trata de un sistema de valores compartidos que debe definir las actitudes y comportamientos de los representantes de la empresa.

Los trabajadores y socios no solo deben conocer y aceptar los objetivos que tiene la organización, sino también involucrarse, hacer propuestas y compartir esos objetivos. Para que los integrantes de la empresa se sientan parte de ella es necesario incentivar la participación. Por ejemplo, una manera de hacerlo sería pedir a los trabajadores que propongan proyectos de mejora que puedan llegar a ser aplicados en la empresa.

Características de la cultura organizativa

CARACTERÍSTICAS Cultura Organizativa débil Cultura Organizativa fuerte
Autonomía de los trabajadores Supervisión estrecha. Los trabajadores tienen poca libertad en su puesto. Supervisión general. Los trabajadores tienen libertad para realizar sus tareas y resolver los problemas que se les presenten.
Estructura organizacional Los puesto de trabajo están estandarizados y las reglas y los procedimientos a seguir formalizados. Los puestos de trabajo son más flexibles y no hay reglas ni procedimientos formalizados
Apoyo de dirección La dirección se centra en la producción y muestra escaso interés por su plantilla. La dirección muestra gran interés y apoyo a la plantilla.
Reconocimiento Se premian la fidelidad, el esfuerzo y la cooperación, pero no se conoce la productividad de los trabajadores. Las compensaciones y ascensos están basados en el  nivel de productividad de los trabajadores.
Innovación No se estimula al trabajador a ser innovador y creativo, más bien todo lo contrario. Se alienta al trabajador a que sea innovador y se aprovecha su potencial.

Mecanismos para crear y mantener la Cultura organizativa

Algunos de los elementos para crear y mantener la cultura organizacional en una empresa son:

  • Comunicar internamente los cambios y la filosofía de la empresa: La comunicación debe fluir y estar alineada con la estrategia empresarial. Cuando los directivos y líderes explican a sus trabajadores los valores empresariales, fomentan el compromiso.
  • Potenciar el sentido de pertenencia: Para que la cultura organizacional funcione, hay que lograr que los colaboradores se consideren a sí mismos parte de la empresa y que desarrollen fuertes vínculos hacia ella. Esto se puede hacer, por ejemplo, reconociendo su trabajo como sustancial para el éxito de la empresa.
  • Crear criterios de promoción interna: Es muy útil que exista en la empresa un sistema explícito de reconocimientos basado en la productividad de las personas. Así todos los empleados tendrán posibilidades reales de obtener recompensas como ascensos o subidas de sueldo.

Estas son algunas nociones básicas de cultura organizativa, sin embargo, para establecer una hace falta forrmarse en el tema.  Por eso, en SANROMAN tenemos el curso gratuito para autónomos Gestión de la cultura cooperativa, con el que aprenderás los fundamentos en los que se basa un proceso de desarrollo cultural.